
El sol calienta el cemento
de las calles, de los muros
resecando la tierra, secando la breve humedad
de las esquivas lluvias...
Añoro una lluvia de verdad
una lluvia sureña
aunque los días sean grises y fríos
Ahora el frío se ha instalado en mi corazón
la lluvia es leve
sólo llueve por mis mejillas.
Ya no tiemblo de frío,
pero igual es invierno en mi corazón
El sol arde en esta ciudad
que nunca será la mía
en ningún rincón estaré bien
si no tengo lo que quiero
El color sólo en las calles
que pertenecen a otros
pasos y miradas
No puedo tener la capacidad
de disfrutar
de vivir el momento
Siento que perdí algo
que quiero recuperar
pero me siento débil
sin fuerzas
(Stgo,2004)

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